A
la hora de comprar un diamante así como
cualquier pieza de joyería es muy
importante el asesoramiento que brinda un
vendedor experto, conocedor de la matería,
es por ello que siempre debe acudirse a
profesionales reconocidos en el área
quienes estarán en capacidad de ayudarlo
a escoger el Brillante ideal, de acuerdo a
ciertos patrones y datos que usted deberá
proveer.
Por
ejemplo, un diamante grande en un mano
pequeña luce tan mal como un brillante
muy pequeño en una mano robusta, de allí
la necesidad de conocer la contextura,
gustos y tendencia en el vestir de la
persona a quien se le obsequia un
Brillante a fin de escoger no sólo la
joya de mejor calidad sino la que mejor se
compagine con la personalidad del futuro
dueño.
Nro
2. Falta
de Conocimiento / Investigación
La
mayoría de los que compran una piedra
preciosa en general y un brillante en
particular desconocen los principios
básicos de calidad de los mismos, esto
les hace proclives a ser engañados por
personas inescrupulosas o a insistir en
conseguir una gema que no es precisamente
la mejor para quien la quieren comprar.
Es
imprescindible familiarizarse con los
conceptos básicos de calidad, las 4C,
buscando información e indagando sobre el
tema a fin de encarar el desarfío de
comprar Brillantes con un mínimo de
conocimiento.
Nro
3. Desconocimiento
del Mercado
Una
vez que se ha adquirido la información
mínima acerca de los brillantes y se ha
seleccionado un distribuidor responsable
es imperante familiarizarse con las
tendencias del mercado. Si se compra un
brillante para regalo debe procurarse
indagar en diversos sitios con la persona
en cuestión (sin que lo note) sobre
cuáles son sus gustos y cuáles son las
tendencias del momento que más llaman su
atención.
Si
se compra ignorando esta premisa no es
difícil hacer una inversión que no
llenará nuestras espectativas.
Nro
4. No
Comprar Brillantes por su Costo
Una
de las creencias más difundidos entre los
compradores es que se necesita mucho
dinero para tener acceso a productos de
joyería de calidad. Si bien es cierto que
existen piezas y piedras muy exclusivas y
extremadamente costosas, estas en general
son extrañas y se mueven en círculos
sociales muy cerrados.
El
comprador exigente y con conocimientos
básicos siempre encontrará en el mercado
brillantes de muy buena calidad que
llenarán sus expectativas sin resultar
excesivametne costosos. Si bien es cierto
que la joyería en cualquier caso será un
regalo un tanto más caro que otro, se
puede tener la certeza que un brillante es
un regalo para toda la vida y más allá,
pasando de generación en generación.